Deporte DAKAR 2013

LAS CLAVES DE LA CARRERA

04/01/2013. Nuevo escenario, retoques reglamentarios, más protagonistas, recorridos diferenciados y nuevos argumentos de poder son la propuesta de la nueva aventura que se inicia mañana desde Lima, Perú.


Con el Dakar 2013 en la cuenta regresiva que proponen las jornadas previas de verificaciones técnicas previas a su lanzamiento el próximo sábado, ya hay elementos como para avanzar sobre el perfil que podría tener esta nueva edición de “la última gran aventura del deporte motor”.
A grandes rasgos, este nuevo Dakar retoma el sentido norte-sur de sus ediciones africanas, tendrá grandes dificultades desde el mismo inicio (grandes dunas con complicada navegación), con bastante más tramos de arena que las versiones anteriores y distintos recorridos para las diferentes categorías.
El tramo especial más corto será común a todas las categorías: los 13 kilómetros de la primera etapa entre Lima y Pisco.

Lucio Alvarez, máximo candidato argentino entre los Autos.

El especial más largo para Autos, Motos y Cuatriciclos será de 593 kilómetros, en la novena etapa entre Tucumán y Córdoba.
Y el especial más extenso para Camiones, serán los 454 kilómetros del tramo respectivo de la sexta etapa entre Arica y Calama.
En cuanto a los kilometrajes totales, los Camiones recorrerán 8.121 kilómetros; las Motos y Cuatriciclos, 8.423 y los Autos, 8.574 kilómetros.
No obstante, todas las etapas se iniciarán y finalizarán en las mismas cabeceras.
Las variables son debido a la idea de tratar de apartar a los Camiones del recorrido de Motos, Cuatriciclos y Autos, para no afectar la marcha de los vehículos más retrasados que, a menudo, se veían complicados por el estado en que dejaban los caminos los monstruos de varias toneladas de peso y motores de casi 1.000 CV.

La foto que no será?Després y su ausente peor enemigo, Marc Comá.

En medio de este panorama, los que proponen alternativas más variadas son los Autos.
Comenzando por un nuevo reglamento que favorece las opciones de pequeños equipos particulares a través de prohibir los motores-prototipo (generalmente, desarrollados y empleados por los equipos oficiales). Esto hizo, por ejemplo, que el equipo oficial más poderoso, el X-Raid, debiera apelar para sus Mini a motores derivados de serie.
Por otra parte, se les permitió aumentar el diámetro de los orificios de las bridas limitadoras de entrada de aire a los motores, a vehículos de corte más específico como son los buggies, pick ups y SUV, utilizados generalmente por esos equipos de menor envergadura (por ejemplo, los autos del equipo de Al-Attiyah, el SMG de Chicherit, las Toyota Hilux, el Hummer de Gordon, etc).

La foto que no será II?Marcos y su ausente mejor hermano, Alejandro Patronelli.

Con esto trató de emparejarse no solo la performance pura de los vehículos, sino también las posibilidades de los equipos, contando también con el peso mínimo para equiparar situaciones.
El nuevo panorama, no obstante sugiere que seguirá el predominio de los Mini, por el peso propio de su potencial técnico-humano.
Sin embargo, a los candidatos del X-Raid (especialmente, Peterhansel, Holowczyc y Roma) habría que sumarle con mayor énfasis que en ocasiones anteriores, la promesa del Hummer de Gordon, quien ya demostró estar, inclusive, a un nivel superior que los Mini.
También habría que agregar a un gran piloto “dakariano” como Giniel De Villiers que aportará, a su correcto enfoque para este tipo de prueba, una Toyota bastante más evolucionada y competitiva.

Renovados, con experiencia y la guía de Chagin, los Kamaz vuelven por la revancha.

Cerca de De Villiers y con mecánica similar, habría que ubicar al local Lucio Alvarez, con potencial mecánico similar y antecedentes deportivos más que encomiables.
Y luego, en rápido repaso, poner atención en Eric Vigoroux y su Trophy Truck (pick up Chevrolet V8), ganador en Marruecos; los prototipos Dessoude, cada vez más evolucionados; el efectivo Mitsubishi ASX (derivado del Racing Lancer) de Guillherme Spinelli; Leonid Novitskiy sobre otro Mini oficial; Guerlain Chicherit, ahora con un buggy SMG; el Great Wall de Carlos Souza y Matias Kahle con el ambicioso SAM-Mercedes 3.5.
Dejamos para el final a quienes, reconocidamente capaces, los condicionará su confiabilidad.

Gordon y el Hummer, más cerca que nunca, ¿podrán esta vez?.

Por un lado los buggies del equipo Qatar-Red Bull a cargo de Nasser Al-Attiyah y Carlos Sainz, dos consagrados en Dakar que llegan a esta instancia con pergaminos de sobra, pero con pocos kilómetros de pruebas sobre sus novedosos vehículos. De conseguir confiabilidad, seguramente estarán peleando bien arriba.
Caso aparte también para Orly Terranova, reconocidamente veloz, pero poco confiable a la hora de los resultados. Contará con el único BMW X3 que trajo el X-Raid que no es menos que cualquiera de los Mini que lo acompañarán, solo bastará saber si esta vez Terranova estará, al fin, a la altura de esta gran aventura.
Este selecto grupo de aspirantes a “la primer docena”, puede tener otros convidados, quizás el Duster de Spataro (avalado por la mecánica de Berta-Barattero), algún que otro prototipo Hilux, pero no muchos más…
Como siempre, este Dakar se abrirá con un dominador claro, pero con varios más y no tan lejanos oponentes.

Helder Rodrigues en el retorno de Honda, serios aspirantes a destronar a Després.

Entre las Motos, el prematuro retiro de la carrera por parte del español Marc Coma pareciera dejarle el camino libre hacia Santiago a su gran rival, Cyril Després.
Sin embargo, quizás esto lo predisponga a correr de otra manera, alterando su proverbial combatividad, reformulando su estrategia o atento a un nuevo panorama.
Ingredientes que podrían “sacarlo del foco”, desconcentrarlo y hasta traicionar su impecable foja de servicio en esta carrera.
Creo que ese será el mayor desafío para Després, de cómo lo supere mostrará la verdadera talla de su capacidad.
Con Coma afuera por su hombro luxado sin recuperar, la lista de “gigantes” se redujo en un 50%, lo que alentó a una concurrencia calificada.

Tomás Maffei, consolidada presencia argentina entre los Cuatriciclos.

Allí, encaramado por antecedentes, está el líder del flamante equipo Honda (la marca no corría en forma oficial desde 1995) un viejo concurrente a podios en el Dakar, Helder Rodrigues, quien encabeza la raleada armada nipona, que se vio afectada con las deserciones por golpes en el desierto de Mojave, del veloz brasileño Felipe Zanol y del inglés Sam Sunderland.
No obstante, Rodrigues será secundado por la esperanza argentina en la especialidad, Javier Pizzolito, y el americano Johnny Campbell.
Condicionada Honda por la situación apuntada surge, sin embargo, la figura de Husqvarna (legendaria marca hoy propiedad de BMW) con sus valiosos alfiles: Joan Barreda (ganador en Faraones), Jordi Viladoms (gran experiencia) y Paulo Goncalves (buenos parciales). Quizás, después de Després y “sus KTM”, el equipo con mejor equilibrio para este desafío.

El equipo De Rooy-Iveco defenderá su título de 2012 con los argumentos con que ya ganó.

Otro que está a la par de la marca de BMW, es Yamaha con gran experiencia en material y pilotos: recuperó a David Fretigné (también asiduo visitante a podios en Dakar), al que se le suman, David Casteu, Olivier Pain y Franz Verhoeven, todos nombres de sensible peso en la gran aventura. De aquí también podría salir algún rival para intentar la conquista final.
Y a propósito de “las otras KTM”, Jakub Przygonski, Rubén Faría (“mochilero” de Després), Juan Pedrero (iba a ser lo propio de Coma), el chileno Chaleco López (¿estará bien recuperado?) y el “hombre verde”, Pal Anders Ullevalseter, serán los principales defensores, y a la orden, en caso de que la marca los necesite para tentar la victoria final.
A no dudarlo, las Motos, la actividad que mejor refleja el verdadero espíritu del Dakar, continuarán la tradición que los llevó a esto, esté quien esté…y falte quien falte.

Los Mini volverán a ser candidatos a pesar de usar motores derivados de serie.

En el apartado Camiones hay olor a revancha.
La buscan los Kamaz, destronados en 2012 luego de una seguidilla impresionante de una decena de triunfos, a manos de los Iveco del equipo holandés De Rooy (con padre-director e hijo-piloto ganadores del Dakar con 25 años de diferencia).
Por eso, los rusos desembarcaron en Lima con una renovada escuadra con Eduard Nikolaev (ganador en 2010) a la cabeza y los promisorios, Airat e Ilgizar Mardeev, Andrew Karginov y el kazako Artur Ardavichus, que tendrán en el legendario “zar” Vladimir Chagin (ganador de siete Dakar) al Director Deportivo más calificado.

Joan Barreda y su Husqvarna fueron revelaciones en 2012. Seguirán en racha...?

Los detentores del título seguirán con la formación del éxito: Gerard de Rooy, Hans Stacey (ganador del Dakar 2007) y el bi campeón mundial de rally y viejo conocido nuestro, Massimo “Miki” Biasion, como estandartes.
Pero no será una batalla reservada a dos…”convidado de piedra” aparece el Tatra de Aleis Loprais, de muy buenos parciales, aunque ningún arribo en las ediciones sudamericanas.
Y como si eso no bastara, también estarán los MAN (marca absorbida por el grupo VW) de Marcel Van Vliet y Peter Versluis.
De entre estas cuatro opciones no solo deberían salir los nombres de los protagonistas de la categoría, sino hasta el del ganador del próximo Dakar entre los Camiones.

El equipo de Qatar con Al-Attiyah y Sainz. Grandes antecedentes, dudosa confiabilidad...

Por último, entre los Cuatriciclos se produjeron situaciones motivadoras.
En primer lugar, el crecimiento de la cantidad de anotados con unos 40 vehículos, por otro lado, el retorno a la competencia franca de varios protagonistas de peso (Laskawiecz, Sonik, etc) y por último la ausencia de Alejandro Patronelli (ganador en 2011 y 12), lo que deja “en solitario” al gran candidato, su hermano Marcos (vencedor en 2010 y segundo en las otras tres ediciones disputadas en Sudamerica).
No obstante habrá fuerte presencia argentina (Maffei, Bonetto, Mazzuco y otros) lo que hace suponer que el protagonismo de la categoría será mucho más disputado y, como nunca, con resultado incierto hasta que no se perfilen los aspirantes.
A grandes rasgos, este es el panorama de un nuevo Dakar.

Holowczyc, Romá y Peterhansel, el ariete de Mini para intentar una nueva victoria.

Otra vez pasando por tierras argentinas, con cinco días de competencia y la jornada de descanso en San Miguel de Tucumán.
Cuando nuestro país y la región se convertirán en el “ombligo del mundo” y con números que no dejan de sorprender.
Setenta y siete tripulantes argentinos, 53 nacionalidades diferentes, televisación a 190 países y más de 1.200 horas de emisión, con 4,5 millones de personas asistiendo a su paso y más de 1.000 millones previstas para seguirlo por televisión.
Una vez más, la gran aventura del siglo se pone en marcha con sus cifras impresionantes, las aspiraciones de todos y menos, muchos menos, que lograrán plasmarlas, aunque siempre querrán volver para intentarlo y eso, lejos de ser un número, también es Dakar…

Últimas Noticias: